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La entrada masiva en Ceuta de julio de 2026
En la noche del 30 al 31 de julio de 2026 decenas de miles de personas entraron irregularmente en Ceuta bordeando a nado los espigones fronterizos. Es el mayor incidente registrado en la frontera hispano-marroquí.
Qué ocurrió
La noche del 30 al 31 de julio de 2026, miles de personas cruzaron a Ceuta rodeando a nado los espigones de El Tarajal y Benzú, y en menor medida por la frontera terrestre y en pequeñas embarcaciones. El Ministerio del Interior cifró inicialmente en unas 50.000 las entradas de esa noche y el 4 de agosto elevó a unas 72.000 el total de entradas irregulares de finales de julio; el Gobierno de Marruecos rebajó la cifra a unas 40.000 hacia Ceuta y unas 1.135 hacia Melilla. El grueso fue devuelto con rapidez: Interior dio por retornadas unas 70.000 personas el 4 de agosto. El balance de fallecidos quedó sin aclarar: la Ciudad Autónoma habló de 88 muertos el 3 de agosto, el ministro del Interior de 75 el día 4 y el Ministerio del Interior marroquí de 11, sin que el Gobierno explicara la discrepancia. El 13 de agosto permanecían en Ceuta unas 5.000 personas, con 1.898 menores identificados y más de 500 solicitudes de protección internacional tramitadas.
El Gobierno calificó lo ocurrido de violación de la integridad territorial de España, desplegó al Ejército en labores logísticas, instaló barreras marítimas provisionales el 1 de agosto, reforzó la Guardia Civil y la Policía Nacional con 470 agentes y aprobó 25 millones de euros de emergencia. Pedro Sánchez visitó la frontera del Tarajal el 31 de julio, pero mantuvo su periodo de vacaciones en Lanzarote y coordinó la respuesta por videoconferencia, lo que abrió una controversia política propia: el PP y Vox le reprocharon la ausencia y varios medios internacionales se hicieron eco del contraste entre la crisis y la agenda del presidente. El Gobierno respondió que la gestión estuvo dirigida en todo momento desde la Presidencia.
Sobre el origen, los servicios de inteligencia españoles concluyeron que Marruecos permitió la entrada pero no la planificó. El Ejecutivo atribuyó el episodio a la acción de redes de tráfico de personas, a la relajación de la vigilancia marroquí durante la Fiesta del Trono y a una sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio que excluyó las llegadas por mar del procedimiento de devolución inmediata. Rabat negó cualquier responsabilidad y pidió más coordinación migratoria; el 10 de agosto un ministro marroquí reiteró la reclamación de soberanía sobre Ceuta y Melilla. El episodio se lee mal sin el precedente de 2021 y sin el giro sobre el Sáhara de 2022: la cooperación fronteriza que España obtuvo entonces demostró ser reversible a voluntad de Marruecos.
A las semanas siguientes se sumó una crisis de seguridad en la ciudad. Las cifras de agresiones sexuales difieren según la fuente y conviene manejarlas con cuidado: fuentes de la Guardia Civil y de la Policía cifraron en 15 las registradas desde la crisis, con dos detenidos; en el ámbito judicial constaban 12 denuncias, la mayoría sin autor conocido, y tres investigaciones abiertas con dos menores entre las víctimas; el departamento de Sanidad de la Ciudad Autónoma reconoció cinco casos atendidos. Ninguna de esas cifras equivale a hechos probados ni a condenas, y los detenidos están amparados por la presunción de inocencia. Este proyecto recoge las tres cifras y su procedencia en lugar de elegir una, porque la discrepancia entre fuentes policiales, judiciales y sanitarias es en sí misma parte de lo que se discutió aquellas semanas.
Cronología interna
Fuentes y referencias
Otros casos del expediente
Nota de rigor: esta ficha distingue entre hecho confirmado, decisión política, investigación judicial y condena firme. Una investigación o imputación no implica culpabilidad. La puntuación de gravedad es una valoración editorial de este proyecto, no una valoración judicial. Cada dato puede comprobarse en las fuentes enlazadas.