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El teléfono de Pedro Sánchez, hackeado con Pegasus
El Gobierno reveló en mayo de 2022 que el teléfono de Pedro Sánchez había sido infectado con el spyware Pegasus en al menos dos ocasiones durante 2021, extrayendo más de 2,6 gigabytes de datos. Las infecciones coincidieron con la crisis diplomática con Marruecos por la hospitalización de Brahim Ghali y con la crisis migratoria de Ceuta, lo que llevó al Gobierno a atribuir el ataque a «actores externos» en alusión implícita a Rabat.
Qué ocurrió
En mayo de 2022, en el mismo mes en que estallaba la crisis por el espionaje del CNI a líderes independentistas catalanes con Pegasus, el Gobierno español dio a conocer el resultado de una auditoría forense realizada por el Centro Criptológico Nacional (CCN): el teléfono móvil del presidente Pedro Sánchez había sido infectado con Pegasus en dos ocasiones —mayo y junio de 2021—, extrayendo más de 2,6 gigabytes de datos e introduciendo 130 megabytes de archivos. El teléfono de la ministra de Defensa, Margarita Robles, también fue comprometido en junio de 2021, con una extracción de unos 9 megabytes. Las fechas de las infecciones coinciden exactamente con el pico de la crisis de Ceuta: el 17 y 18 de mayo de 2021, miles de personas cruzaron la frontera marroquí hacia territorio español, en lo que el Gobierno interpretó como represalia de Marruecos por la hospitalización en España de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, sin comunicación previa a Rabat. El Gobierno atribuyó las infecciones a «actores externos» sin nombrar directamente a Marruecos; la coincidencia temporal y el contexto diplomático llevaron a los principales medios a señalar a Rabat como autor más plausible. La revelación tuvo un efecto político doble: al tiempo que el Ejecutivo era acusado de haber utilizado el mismo software Pegasus para espiar a líderes independentistas —a través del CNI, con autorización judicial—, se presentaba simultáneamente como víctima de esa misma tecnología frente a una potencia extranjera. España trasladó el asunto a las instituciones europeas y solicitó una investigación conjunta sobre el uso de Pegasus por actores estatales. Marruecos rechazó cualquier implicación. La autoría no ha sido acreditada judicialmente.
La vía judicial se ha agotado sin respuesta. El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama investigó las infecciones de los teléfonos de Sánchez y de los ministros de Defensa, Interior y Agricultura. Archivó la causa por primera vez en julio de 2023 ante la falta de cooperación de Israel, sede de NSO Group, la empresa que comercializa Pegasus; la reabrió el 23 de abril de 2024 al recibir datos técnicos de la investigación francesa sobre infecciones similares, y la archivó de nuevo, de forma provisional, el 22 de enero de 2026: Israel seguía sin responder a las comisiones rogatorias, la primera de ellas de 2022, y el análisis de los datos franceses no aportó hallazgos nuevos. El juez habló de impotencia investigadora.
En julio de 2026 un consorcio periodístico coordinado por Forbidden Stories, con El Confidencial, Le Monde, The Guardian y otros medios europeos, publicó registros que atribuyen a la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST), el servicio de inteligencia interior marroquí que dirige Abdellatif Hammouchi, unos 250 números españoles marcados como objetivo entre mayo de 2018 y junio de 2019, con 768 intentos de infección: disidentes marroquíes, activistas saharauis, diplomáticos argelinos, periodistas y un coronel de la Guardia Civil. Son intentos documentados, no infecciones confirmadas por análisis forense, y son anteriores al ataque de 2021; pero sitúan a un servicio marroquí usando Pegasus contra objetivos en España antes de que se infectara el teléfono del presidente.
Unos meses antes, en noviembre de 2025, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, había entregado en Madrid a Hammouchi la Gran Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil, la máxima distinción que el cuerpo concede a personalidades extranjeras, aprobada en 2019, en reconocimiento a la cooperación en seguridad entre ambos países. La condecoración es un hecho y su lectura política es discutida: ningún tribunal ha atribuido a Hammouchi responsabilidad en la infección del teléfono de Sánchez.
Cronología interna
Fuentes y referencias
Otros casos del expediente
Nota de rigor: esta ficha distingue entre hecho confirmado, decisión política, investigación judicial y condena firme. Una investigación o imputación no implica culpabilidad. La puntuación de gravedad es una valoración editorial de este proyecto, no una valoración judicial. Cada dato puede comprobarse en las fuentes enlazadas.